Yo crecí en el sur de la Florida, rodeada de muchas razas diferentes de perros, caballos y una diversidad de otros animales. El pasatiempo favorito de mi padre era la caza, así que labradores, bracos alemanes de pelo corto, bracos de Weimar, collies y spaniels eran todos parte de la familia. Aunque teníamos tantas razas diferentes de perros ¡yo los amaba a todos! Uno de mis favoritos era un terrier mestizo que fue abandonado en nuestro vivero a muy corta edad. Le enseñé muchos trucos, pero el más impresionante fue el de saltar a un lado de mi caballo para que yo lo atrapara. Este fue el comienzo de mi profunda conexión y amor con los perros.

Al cumplir los 18 años de edad, adquirí mi primer Rottweiler. Desde el principio, comencé con entrenamiento de obediencia y Schutzhund o IPO y empecé a trabajar arduamente para aprender todo lo que me fuese posible sobre la raza. Después de comprar varios Rottweilers más, crié un cachorro, a quien le puse como nombre Calvin, quien demostró gran potencial. Tras las competiciones en eventos de la AKC, quedé enganchada de por vida. Durante muchos años, crié y competí con mis Rottweilers. Soy miembro del American Rottweiler Club desde hace 26 años, miembro del Dogo Club of America (DACA) y del American Bulldog Club (BCA).

Durante muchos años he adquirido y me han encantado otras razas de perros, incluidos los perros boyeros de Berna, Bulldogs ingleses y Bulldogs franceses. Me sentí atraída por el llamativo color blanco del dogo argentino, que es un atlético, inteligente y robusto animal que puede velar por nuestra seguridad. La más reciente adición a nuestra familia es un American Staffordshire terrier, llamado Boris. Me siento muy complacida con todos sus logros desde que llegó a nuestras vidas.

Durante mis años dedicados a la crianza y entrenamiento, ha habido muchos perros que he amado y perdido. A lo largo de mi trayectoria he criado perros cuyas crías han ganado más de 30 títulos AKC diferentes, incluido un ARC Silver productor, de especialidad y ganador de Grupo, UD (utilitarios), de rastreo y títulos de agilidad.

Muchas gracias a aquellos de ustedes que han amado, cuidado y formado como campeones a estos increíbles perros. Yo sé la inmensa cantidad de tiempo, esfuerzo y pasión que requiere el haber logrado esto. La mayor parte de mi tiempo la he dedicado a cuidar, entrenar y amar a estos perros. Ellos especiales para mí, y no podría imaginar mi vida sin ellos.

Marissa